Comenzaré por un breve análisis
cultural de la capital. Bogotá es una ciudad hostil, donde a nadie le preocupa
lo ajeno, porque están demasiado ocupados con lo propio, quizás sea un método
de precaución ante el alto índice de delincuencia capitalina, que nadie se
atreve a ayudar a su prójimo.
No hay un sentido de pertenencia
por la ciudad, basuras en las calles, locales y monumentos rayados y un caos al
interior de su sistema de transporte masivo, Transmilenio, dejan ver la falta de motivación
de sus habitantes por mostrar una buena cara de Bogotá.
Se evidencia una
pluriculturalidad en sus habitantes, se encuentran costeños, paisas,
bumangueses y diversidad de personas pertenecientes a distintas regiones del
país, que se diferencian instantáneamente de los nativos de esta ciudad. Los bogotanos
tienen por característica, peinados similares, unos rasgos faciales particulares
difíciles de describir y por la costumbre al clima no se visten muy abrigados.
En las calles se evidencia un ambiente
de afanes, es un caos pasar las calles en un semáforo, nadie respeta izquierda
o derecha y se forma lo que yo llamaría un “pogo” en mitad de la calle, pues la
gente lucha por llegar al otro lado antes de que cambie el semáforo.
El frio capitalino fue mi gran
deleite, pues disfruto de las bajas temperaturas en gran medida, a pesar que se
den ocasiones en que dañen planes de diversión.
En cuanto a los medios de
comunicación. En RCN que fue el primer medio en visitarse, se vive la inmediatez,
todos caminan rápido de un lado para el otro, son pocos los que se ven
descansando en las áreas destinadas para esto. Se toman muchas precauciones al
momento de permitirle la entrada a cualquier persona, sea actor, trabajador o
visitante. Al igual que en la movilización al interior del canal, pues un
movimiento imprevisto podría causar un colapso en la señal o un daño grave en
la transmisión de un programa y afectar la imagen del canal ante la opinión
pública.
El segundo lugar a visitar fue la
biblioteca Luis Ángel Arango y la exposición de los diversos diarios que
existen en el mundo. Fue increíble ver toda una colección de los más
prestigiosos periódicos internacionales reunidos en un solo lugar, para que
sean observados por los espectadores que difícilmente pueden llegar a preciar
la primera página del Washington Post o del New York Times o porque no, del Le
Monde de Paris. También ver la publicación en tamaño gigante de las
publicaciones de El Colombiano, sobre hechos noticiosos que han marcado el país.
Fue emocionante visitar el periódico
El Tiempo, principalmente por las salas de redacción, un lugar donde hay espacio
para la creatividad y el arte de escribir, a simple vista son solo cubículos
convertidos en oficinas, pero si nos adentramos en estas, encontramos un área que
cada uno ha decorado y adecuado para que fluya la noticia, para precisar
detalladamente en un artículo todo lo sucedido en el acontecer nacional e
internacional. Informar, educar, entretener y generar opinión son parte de la
labor cotidiana de los habitantes de este maravilloso espacio.
Las rotativas también me
alcanzaron a impresionar, grandes dimensiones y enormes capacidades de
producción en poco tiempo, hacen que estas máquinas sean dignas de un cuento periodístico
irreal. Fuera de eso el espacio y el recorrido ocupado por el resto de máquinas
encargadas de armar y doblar el periódico son algo que hay que verlo para
creerlo. En conclusión, solo se impresionan los que realmente nos gusta el
periodismo.
La radio, otra de mis actividades
periodísticas favoritas. Cabinas con equipos de última tecnología, micrófonos de
alta fidelidad de audio y personas con la suficiente creatividad y capacidad
para hacer imaginar al oyente, todo lo que se les cuenta. No por nada la
llaman: la magia de la radio.
Debo reconocer que iba con muchos
prejuicios para Bogotá, tanto con respecto a la gente, como con la ciudad en
general, pero la visita me cambió unas visiones y me afirmó otras. Por mi parte
fue muy provechosa la visita a la capital, y no descarto la posibilidad de
buscar un futuro laboral en esa ciudad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario